La sostenibilidad tiene hoy más importancia que nunca, y nuestro compromiso con el medio ambiente debería ser mucho mayor a la hora de producir nuestros productos, teniendo siempre presente satisfacer nuestras necesidades actuales sin perjudicar las necesidades futuras.

El diseño sostenible es una metodología basada, no solo en la conservación del medio ambiente, sino también en la sostenibilidad social y económica. La idea principal consiste en desarrollar productos buscando la armonía y el equilibrio entre el impacto de su producción y las necesidades de nuestros clientes.

 

Aproximadamente el 70% del impacto ambiental de un producto depende de cómo se haya conceptualizado.

 

Por eso es tan importante la fase de diseño, porque es en este momento cuando debemos pensar cómo minimizar su impacto y alargar su ciclo de vida. Por tanto, desde el primer momento, debemos valorar todas las opciones a nuestro alcance para hacerlo más sostenible, valorando qué materiales utilizaremos, de dónde provienen estos materiales, qué energía necesitaremos para su fabricación, si se podrá reciclar o reutilizar, etc. Esta estrategia sostenible es de aplicación a cualquier diseño, desde un pequeño objeto de uso cotidiano, a la construcción de una casa, o incluso al diseño de servicios.

El diseño sostenible de servicios consiste en planificar y organizar a las personas, infraestructuras, materiales y comunicaciones que forman parte del servicio, para mejorar su calidad y la experiencia del usuario, creando así experiencias memorables para nuestros clientes y generando un impacto positivo en nuestra sociedad.

 

Ecodiseño

Aunque el diseño sostenible incluye el ciclo de vida completo de nuestro producto desde su fabricación hasta su distribución comercial, cuando dedicamos especial atención a la ecología aparece el término de ecodiseño. El ecodiseño exige una reducción tanto del consumo energético como de las emisiones durante el proceso de fabricación, prestando especial atención a la elección de las materias primas y a la minimización de los residuos al finalizar su vida útil.

 

Con el cambio de paradigma que supone la economía circular, el diseño sostenible se ha convertido en un elemento destacado dentro de la estrategia de comunicación de la empresa, y supone una ventaja importante en un mercado donde los clientes valoran y piden que las organizaciones sean sostenibles y responsables con su entorno.